Poema visual

Poema visual

Poema visual

En la borda el sabor a salitre
me llama a ser océano.
Valoro la distancia
y alzo el vuelo
Hart Crane

 

Hubo un momento en que se aspiraba a la belleza, cuando la vida era algo más que el paso rutinario de los días.

Hubo un momento en que la poesía apareció libre y desnuda… quizás sólo fue un instante.

Hoy se lee poca poesía y pocas personas ganan su tiempo deambulando por salas de exposiciones, disfrutando con la pintura, la escultura, la fotografía u otras artes visuales. Vivimos la pobreza de no ser sensibles al arte, en esta época de la inmediatez y la tecnología, pero todavía queda gente como ustedes que creen en el poder de los sueños, beben sosegadamente momentos mágicos de la vida y no les niegan el pan y la sal a los artistas.

Hay seres tan sensibles que se abrazan desesperados al blanco resbaladizo de la muerte, porque dieron más de lo que recibieron, la locura del desamor y del olvido les partió el alma.

Marguerite Yourcenar escribió “los poetas solamente se deshacen, pero no mueren”.

Vladimir Maiakoski, Alejandra Pizarnik, Cesare Pavese, Sylvia Plath, Hart Crane o Alfonsina Storni, grandes poetas, suicidas, “heridos de amor herido”, agotados de arrebato, vivieron tan intensamente que cuando murieron se convirtieron, como las sirenas, en espuma libre de la mar. Cerrar los ojos y deslizarse.

Alfonso Delgado
Mayo, 2011

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